Se trata de terapias con algas marinas o fango. Ambos se aplican en la piel en el marco de un tratamiento estético para aprovechar su aporte de nutrientes naturales con el fin de lograr reducción, firmeza, drenaje y reducción de la celulitis. Suelen combinarse con masajes estéticos, termoterapia y aparatología. Son tratamientos altamente efectivos, y además de lograr resultados estéticos, se obtiene una piel mucho más nutrida y sana desde la primera sesión. La frecuencia recomendada es de 2 a 3 veces por semana. [+info]